Alonso Davila Patiño, MVZ
Director de Sanidad Avícola para Colombia y LATAM
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La microbiota intestinal es una comunidad compleja integrada por bacterias, hongos, virus y protozoarios que habitan el tracto gastrointestinal de los animales. En las aves, esta comunidad cumple funciones esenciales para la salud y el desempeño productivo, entre ellas la prevención de la colonización por microorganismos patógenos. Además, los microorganismos comensales compiten por nutrientes y sitios de adhesión, fortalecen la inmunidad mediante la producción de bacteriocinas y contribuyen a la renovación celular. Por ello, mantener el equilibrio de la microbiota resulta fundamental para favorecer el crecimiento, la salud y el bienestar del hospedador (Vega et al., 2022).

La microbiota se divide en:
- Microbiota residente/normal/comensal, compuesta por bacterias, hongos, virus y protozoarios que se establecen de forma permanente en el hospedador y, en condiciones normales, no causan enfermedad en individuos sanos.
- Microbiota transitoria, quecorresponde a los microorganismos que permanecen en el tracto gastrointestinal durante un periodo limitado y luego desaparecen.
Tanto la microbiota residente como la transitoria pueden incluir microorganismos potencialmente patógenos si se presentan condiciones favorables para su proliferación (e.g. eventos de estrés). En este contexto, una microbiota balanceada corresponde a un estado eubiótico, caracterizado por el predominio de bacterias beneficiosas y una baja proporción de bacterias con potencial patógeno. Conviene señalar que no todas las cepas de E. coli ni todas las especies de Clostridium tienen carácter patógeno. Desde el punto de vista práctico, algunos estudios proponen evaluar indirectamente este equilibrio mediante la observación de la calidad de las heces en granja (Vega et al., 2022).
Desde el área técnica de Biotecno, realizamos la evaluación de la consistencia de las heces en diferentes granjas como parte de nuestro plan de apoyo al productor, y dentro de uno de nuestros programas de servicio: BioAti Digestivo.

Figura 1. Tipos de heces. (A): heces saludables. (B): heces acuosas.
Cuando predominan las bacterias benéficas y existe una microbiota equilibrada, las heces suelen presentar buena consistencia y baja humedad, como se observa en la Figura 1A. En contraste, la disbiosis o disbacteriosis se refiere a las alteraciones en las poblaciones bacterianas del intestino delgado y del ciego durante un estado de desequilibrio. Si esta condición se prolonga, puede generar efectos adversos en el hospedador, entre ellos el aumento de la humedad fecal, como se aprecia en la Figura 1B, hasta daño del epitelio intestinal y afectación a órganos importantes del ave.

La disbiosis no constituye una enfermedad específica, sino un síndrome secundario que refleja un desequilibrio de la microbiota intestinal como consecuencia de una alteración del tracto gastrointestinal. También puede presentarse en respuesta al estrés ambiental, a desafíos virales o bacterianos, a la coccidiosis, o a cambios en la alimentación. Esta condición provoca una absorción deficiente de nutrientes, una conversión alimenticia menos eficiente, una reducción en las ganancias del peso vivo, y una disminución de la productividad del lote. Cuando es grave, también puede contribuir a la presencia de cama húmeda (Timbermont et al., 2011).
Los signos de la disbiosis varían según su gravedad, pero suelen incluir adelgazamiento de la pared intestinal, contenido intestinal gaseoso y acuoso, y activación de las Placas de Peyer y tonsilas cecales como estructuras linfoides del sistema inmunológico del ave. Aunque estos síntomas pueden tratarse con fármacos antimicrobianos, es fundamental identificar la causa primaria para evitar su recurrencia (Teirlynck et al., 2011).

Entre los principales aspectos a considerar en las alteraciones intestinales se encuentran:
a) Problemas bacterianos (e.g. E. coli, Salmonella spp., Staphylococcus spp)
b) Problemas asociados a micotoxinas (e.g. toxina T-2, DON, aflatoxinas)
c) Infecciones virales (e.g. birnavirus, adenovirus aviar)
d) Infecciones o infestaciones parasitarias (e.g. tenias, áscaris, Heterakis)
Causas de heces acuosas*:
- Nivel de ingesta de alimento y agua
- Composición y homogeneidad del alimento
- Calidad de los ingredientes del alimento, estado microbiológico, y de manera especial el estado de grasas y cereales
- Balance electrolítico de la dieta
- Contaminación por micotoxinas
- Contenido mineral del agua de bebida (particularmente niveles de cloro y/o sodio).
- Condiciones ambientales dentro de la nave
- Hallazgos de daño renal en la necropsia
- Hallazgos de enfermedades digestivas en la necropsia
Causas de engrosamiento intestinal*:
- Enteritis bacterianas
- Parásitos
- Reacción a toxinas
- Estímulo de la respuesta inmunitaria
Causas de adelgazamiento intestinal*:
- Problemas tóxicos de origen nutricional
- Enfermedades virales
- Problemas de toxicidad con agentes químicos
- Problemas infecciosos
- Problemas parasitarios
- pH inadecuado del agua de bebida.
*Adaptado de Ringenier et al. (2021).
Conclusiones
Fortalecer el conocimiento sobre la microbiota intestinal en aves de corral permite comprender con mayor precisión la dinámica de las comunidades microbianas y su papel en el metabolismo, la salud y el bienestar animal. Aunque muchos estudios se han concentrado principalmente en identificar el perfil de las poblaciones bacterianas presentes, todavía es necesario profundizar en la función que estos microorganismos cumplen en cada segmento del tracto gastrointestinal. Esta información resulta clave para interpretar mejor la respuesta del hospedador frente a variaciones nutricionales, exposición a patógenos y condiciones de estrés. En consecuencia, la evaluación clínica y post mortem del intestino, junto con el análisis de la microbiota, constituye una herramienta diagnóstica valiosa para orientar decisiones sanitarias y productivas, optimizar el desempeño zootécnico y contribuir a la calidad de una de las principales fuentes de proteína para el ser humano.
En Biotecno creemos que prevenir empieza por entender.
Porque la sanidad no se improvisa: se gestiona con información.
Quien rastrea, decide… y quien decide a tiempo, deja de reaccionar y empieza a controlar.
Referencias
Ringenier M, Caekebeke N, De Meyer F, Van Limbergen T, Eeckhaut V, Ducatelle R, et al. A field study on correlations between macroscopic gut health scoring, histological measurements and performance parameters in broilers. Taylor & Francis Avian Pathol. 2021;50(6):500–506. https://doi.org/10.1080/03079457.2021.1973960
Teirlynck E, Gholamiandehkordi A, Eeckhaut V, Ducatelle R, Pasmans F, Haesebrouck F, Van Immerseel F. Una aproximación cuantitativa para la evaluación de la salud intestinal en aves [Internet]. 2011 [cited 2026 May 22]. https://www.produccion-animal.com.ar/produccion_aves/enfermedades_aves/86-enteritis.pdf
Timbermont L, Haesebrouck F, Ducatelle R, Van Immerseel F. Necrotic enteritis in broilers: an updated review on the pathogenesis. Taylor & Francis Avian Pathol. 2011;40(4):341–347. https://doi.org/10.1080/03079457.2011.590967
Vega L, Montoro-Dasi L, Marín C. Microbiota intestinal en avicultura: el órgano olvidado. In: XIII Workshop Sociedad Española de Microbiota, Probióticos y Prebióticos; 2022. https://semipyp.es/wp-content/uploads/2022/09/AMPP_vol3_num2.pdf#page=72
